| ℹ️ Descubrimiento e información general |
| ⏳ Cronología de la aparición |
| 💫 Órbita y Elementos orbitales |
| 📈 Curvas de Luz y Morfología |
| 🖼️ Galería de imágenes |

ℹ️ Descubrimiento e información general

Observatorio El Sauce, en Río Hurtado (Chile), donde se encuentra el telescopio Schmidt de 0.5-m f/2 perteneciente a la red ATLAS de alerta temprana de impacto.
Descubierto el 24 de mayo de 2025 en cuatro imágenes obtenidas en el transcurso del programa de vigilancia «Asteroid Terrestrial-Impact Last Alert System» (ATLAS), mediante el Telescopio Schmidt de 0.5-m f/2 instalado en Río Hurtado (Chile), como un objeto de apariencia asteroidal de magnitud 18.5 situado en la constelación de Pegasus. Tras la publicación de los datos por el MPC, varios observadores confirmaron al día siguiente su naturaleza cometaria, reportando una coma difusa pero condensada, con un tamaño angular de entre 5 y 15 segundos de arco. Observaciones con telescopios de gran diámetro detectaron una cola de hasta 11 segundos de longitud.
Se identificaron algunas imágenes previas al descubrimiento, obtenidas los días 19 y 22 de mayo con el telescopio Schmidt de 1.2 m en Monte Palomar, mostrando un brillo similar.
La órbita calculada indica que se trata de un cometa dinámicamente nuevo, procedente de la Nube de Oort, con perihelio el 8 de octubre de 2025 a una distancia de sólo 0.33 UA del Sol (dentro de la órbita de Mercurio), y dos aproximaciones a la Tierra: una previa, el 13 de agosto a 0.6 UA, y otra posterior más cercana a nuestro planeta el 25 de noviembre a 0.4 UA.
El 6 de agosto de 2025 el cometa tuvo una caída de brillo y según las observaciones de brillo total desde entonces y hasta la fecha, se derivan unos parámetros fotométricos de magnitud absoluta de H = 12.0 y un índice de incremento de actividad de n = 3.7. La curva de luz calculada con estos parámetros pronosticaba un máximo cercano a la magnitud 8 justo durante las fechas del perihelio, a principios de octubre de 2025. El objeto presenta un riesgo elevado de desintegrarse durante el perihelio, ya que se encuentra en la zona de peligro según el Límite de supervivencia de Bortle, una evaluación empírica basada en su magnitud absoluta y distancia de perihelio.
Condiciones de visibilidad
Atendiendo a la geometría orbital de la aproximación, el cometa C/2025 K1 (ATLAS) pudo observarse desde el hemisferio norte al anochecer hasta principios de septiembre de 2025, alcanzando una magnitud aproximada de 11.5. Desde el hemisferio sur fue visible hasta finales del mismo mes, con una magnitud estimada de 10. A finales de octubre volvió a ser observable en el cielo matutino del hemisferio norte con un brillo previsto en torno a la magnitud 9.5, visible con pequeños telescopios. En cambio, desde el hemisferio sur lo más probable es que no se llegue a ver de nuevo, quizá a principios de noviembre, pero será muy difícil de localizar por su escasa altura sobre el horizonte durante el crepúsculo.

Pronóstico de brillo y visibilidad del cometa C/2025 K1 (ATLAS) para ambos hemisferios. La línea roja indica la magnitud prevista para cada fecha, y la línea verde muestra la altura máxima sobre el horizonte durante la noche astronómica.

⏳ Cronología de la aparición
Hasta julio de 2025

Cometa C/2025 K1 (ATLAS) el 29 de julio de 2025 desde Farm Tivoli (Namibia). Imagen: Gerald Rhemann y Michael Jäger*
Desde que el cometa C/2025 K1 (ATLAS) fue descubierto a finales de mayo de 2025 cuando tenía magnitud 18.5, su brillo ha estado aumentado más rápidamente de lo previsto. Unas seis semanas después, a principios de julio, el cometa brillaba en la magnitud de 15, y a finales del mismo mes ya había escalado hasta alcanzar la magnitud 12.5, unas quince veces más brillante que dos meses atrás cuando se descubrió. Todo indica que se trata de un cometa más grande y considerablemente más activo de lo esperado.
En cuanto a su aspecto morfológico, en ese mismo periodo su coma ha aumentando de tamaño desde 35.000 km a 50.000 km (de 0.3 a 1.7 minutos de arco en tamaño angular), realmente muy pequeña, al menos en lo que respecta a la coma interna, que ha resultado ser blanca y muy condensada (entre grado 7 y grado 5) con gran componente de polvo. A pesar de ello, a finales de julio comenzó a detectarse en algunas imágenes un halo de tono verdoso, todavía tenue y difícil de registrar salvo en exposiciones prolongadas y desde cielos muy transparentes. También desde un principio el cometa ha venido mostrando una cola, que ha ido ganando en longitud hasta alcanzar los 10 minutos de arco a finales de julio.
Agosto de 2025

Cometa C/2025 K1 (ATLAS) el 21 de agosto de 2025 desde Farm Hakos (Namibia). Imagen: Pepe Chambó*
Alrededor del 6 de agosto se interrumpió la tendencia de aumento de brillo que mostraba el cometa C/2025 K1 (ATLAS), perdiendo repentinamente casi media magnitud, de 12.3 a 12.8 (de media). En ese momento se encontraba a 1.47 UA del Sol, lo que podría ser un signo de que el núcleo inició un proceso de fragmentación. Dada su magnitud absoluta, a esa distancia ya entraba en la zona de riesgo de desintegración según la fórmula del Límite de Supervivencia de Bortle.
Tras este bache, el cometa continuó aumentando de brillo, aunque más lentamente, hasta alcanzar cerca de magnitud 12 a mediados de agosto. Posteriormente, durante la segunda quincena del mes, las estimaciones de brillo total no reflejaron un aumento, sino todo lo contrario: una ligera pérdida de luminosidad. Aunque la dispersión de los datos dificulta confirmarlo, esto es lo que personalmente observo.
En cuanto a la morfología, el diámetro de la coma no ofrece conclusiones claras. Aunque presenta altibajos probablemente debidos a distintos instrumentos y condiciones de observación, se mantiene aproximadamente en torno a 2 minutos de arco (entre 50.000 y 75.000 km de tamaño real). Sin embargo, la condensación de la coma ha mostrado una tendencia anómala, disminuyendo su intensidad de grado 5 a 3 desde el bache de brillo a principios de agosto, lo que indica que el pico de luminosidad alrededor del núcleo se ha difuminado. Esto apoyaría mi hipótesis del inicio de la desintegración.
La cola, cuya composición parece predominar en polvo a pesar de orientarse completamente en dirección anti-solar, ha seguido desarrollándose, ganando intensidad y longitud hasta alcanzar aproximadamente medio grado.
Septiembre de 2025

Cometa C/2025 K1 (ATLAS) el 11 de septiembre de 2025 desde Río Hurtado (Chile). Imagen: Pepe Chambó*
Tras un amago de desintegración a finales de agosto, el cometa C/2025 K1 (ATLAS) recuperó en septiembre su tendencia de incremento de brillo. Comenzó el mes en magnitud 12 y alcanzó la 10.5 a finales de septiembre, justo antes de dejar de ser observable al entrar en conjunción con el Sol.
Su morfología evolucionó en paralelo a esta recuperación de brillo, manteniendo un tamaño angular de coma en torno a 2 minutos de arco. Dado el progresivo alejamiento de la Tierra durante el mes, esto corresponde en realidad a un aumento del tamaño real de la coma, que pasó de unos 70.000 km a unos 95.000 km. La condensación también se intensificó, pasando de grado 4 (difusa concentración central) a grados 5–6 (punto luminoso central).
En cuanto a la cola, mantuvo un aspecto similar a lo largo del mes, con una longitud de unos 20 minutos de arco, mostrando una espina central más brillante y una tenue cola de polvo casi superpuesta.
Octubre de 2025

Cometa C/2025 K1 (ATLAS) el 29 de octubre de 2025 desde June Lake, California (EEUU). Imagen: Dan Bartlett*
El cometa C/2025 K1 (ATLAS) ha sorprendido al sobrevivir a su paso por el perihelio, ocurrido el 8 de octubre a una distancia mínima de 0.33 UA del Sol. Durante los días previos atravesó el borde del campo del coronógrafo LASCO-C3 a bordo del observatorio solar SOHO, donde fue visible alcanzando su brillo máximo previsto, en torno a la magnitud 9.
Adjunto un enlace a un vídeo montado con la secuencia de imágenes descargadas del sitio web de SOHO, en el que puede apreciarse el movimiento del cometa atravesando el campo por la parte sur.
Tras el perihelio, el 19 de octubre, el cometa fue nuevamente registrado por el astrofotógrafo Michael Jäger, confirmando su supervivencia tras salir de la conjunción solar. En los días posteriores comenzaron a recibirse observaciones que lo situaban con un brillo entre magnitud 9.5 y 10, una coma de unos 2 minutos de arco de tamaño angular y una condensación de grado 5.
En fotografías, el cometa ha mostrado colas de gas y polvo con una longitud de al menos 3 grados, como se aprecia en la imagen obtenida por Dan Bartlett. A propósito de esta imagen, el autor destacó el inusual color dorado del cometa, confirmado en otras capturas. En foros especializados se ha sugerido que esta tonalidad podría deberse a una emisión iónica de H₂O⁺.
Noviembre de 2025

Cometa C/2025 K1 (ATLAS) el 19 de noviembre de 2025 desde Romano d'Ezzelino, Vicenza (Italia). Imagen: Alessandro Ravagnin*
El brillo del cometa C/2025 K1 (ATLAS) se mantuvo completamente estable en la magnitud 10 durante todo el mes de noviembre, ya que el efecto de aproximación a la Tierra compensó su alejamiento del Sol tras superar el perihelio. De hecho, el 24 de noviembre se produjo este segundo acercamiento a nuestro planeta, a una distancia de 0.40 UA, más cercano que la primera aproximación previa al perihelio, que fue de 0.58 UA. Ya en alejamiento respecto a la Tierra, durante los últimos días de noviembre su brillo empezó a caer rápidamente hasta la magnitud 11.
En cuanto a su morfología, visualmente la coma fue reduciendo su diámetro de manera rápida: a pesar de estar acercándose a la Tierra, disminuyó de 3' a 1.5' en tamaño angular, lo que en términos absolutos supone pasar de unos 115.000 km a 45.000 km. Sin embargo, la coma mantuvo un grado similar de condensación, en torno a 5, aunque a finales de noviembre parece haber bajado a grado 4, probablemente debido a los eventos sucedidos en su interior, que resumo a continuación.
Tras el perihelio, el cometa ha entrado en una fase de fragmentación acelerada, pasando de mostrar un único núcleo a presentar múltiples componentes que aparecen, se atenúan y vuelven a surgir en cuestión de días. Inicialmente se detectó la división en dos núcleos, seguida de la aparición de un tercer fragmento y posteriormente de varios más, algunos muy débiles o convertidos únicamente en colas sin núcleo discernible.
El núcleo principal ha alternado fases de mayor y menor brillo, llegando a convertirse de nuevo en el componente dominante a medida que otros fragmentos se desintegraban. Varios observadores señalan la presencia recurrente de nuevas condensaciones, pequeños fragmentos adicionales y estructuras alargadas en la cabeza del cometa, interpretadas como restos de núcleos colapsados.
En conjunto, el cometa presenta signos claros de desintegración progresiva, con fragmentos que se separan y se desvanecen, otros que parecen entrar en outburst temporal, y nuevos componentes que surgen cerca del núcleo principal. La morfología de la coma y de la cola refleja este proceso, mostrando nubes de material, colas fantasma y un aspecto muy variable de una noche a otra.
Diciembre de 2025

Cometa C/2025 K1 (ATLAS) el 11 de enero de 2026. Imagen: Michael Jäger y Gerald Rhemann*
En diciembre el cometa C/2025 K1 (ATLAS) continuó desplomándose de brillo, pasando de la magnitud 11.5 a la 15.5. De este modo, dejó de ser un objeto observable visualmente con telescopios de abertura media para convertirse en un objetivo únicamente registrable mediante astrofotografía con equipos de mayor entidad. De forma paralela, el diámetro angular observado de la coma se redujo drásticamente, desde unos 3' hasta apenas 1', al igual que su condensación, que descendió de grado 4 a grado 2, dando lugar a una cabeza difusa, alargada y prácticamente carente de concentración nuclear.
La cola mantuvo el aspecto de un rastro estrecho y alargado de polvo, más coherente con el proceso de desintegración que viene sufriendo el cometa desde su paso por el perihelio en octubre de 2025 que con una actividad cometaria sostenida. Durante los dos últimos meses se ha confirmado que el objeto ya no presenta un núcleo único, sino un conjunto de componentes, algunos de los cuales se han ido debilitando o desapareciendo con el tiempo.
Las imágenes obtenidas hacia finales de diciembre todavía revelan la presencia de lo que parece ser el componente principal, acompañado por al menos dos fragmentos secundarios. Uno de ellos, más débil, fue detectado por primera vez a finales de noviembre, mientras que otro, actualmente el más brillante del conjunto, apareció a mediados de ese mismo mes. La disposición de estos fragmentos, alineados en la dirección de la cola, refuerza la interpretación de una desintegración progresiva del núcleo original.
Esta evolución confirma que el cometa no ha logrado mantener su integridad tras su paso cercano al Sol, y que el acusado descenso de brillo observado en las últimas semanas está directamente relacionado con la pérdida de masa y de actividad asociada a este proceso de ruptura.
Con ello doy por finalizado el seguimiento de este cometa de perihelio muy próximo al Sol, cuya evolución ha resultado especialmente interesante a lo largo de su aparición durante la segunda mitad de 2025.
— FÍN —

💫 Órbita y Elementos orbitales

Animation by Pepe Chambó from simulator courtesy CSS, D. Rankin.
Denominación C/2025 K1 (ATLAS)
Fecha perihelio (T): 2025 Oct. 8.4325
Distancia perihelio (q): 0.334199
Excentricidad (e): 1.000230
Período (P): no periódico
Argumento perihelio (ω): 271.0202
Long. nodo ascendente (Ω): 97.5593
Inclinación (i): 147.8646

📈 Curvas de Luz y Morfología




Estas gráficas han sido elaboradas a partir de estimaciones visuales y mediciones CCD recopiladas en la Comet Observation Database.

🖼️ Galería de imágenes
📨 Newsletter





Hazte miembro de Cometografía...
...y accede al contenido extendido: pronósticos de brillo, condiciones de visibilidad, mapas celestes, conjunciones, cartas en PDF, efemérides diarias y el boletín exclusivo Tiempo de cometas.
