Descubierto el 1 de julio de 2025, el cometa 3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar conocido y el más rápido jamás detectado. Procedente de otra estrella, atravesará el Sistema Solar en una trayectoria de no retorno. Alcanzará su punto más cercano al Sol a finales de octubre y podrá observarse desde todo el mundo, siendo fotografiable con equipos de aficionado e incluso visible con telescopios de gran abertura.
Descubrimiento del cometa 3I/ATLAS
Descubierto el 1 de julio de 2025 en cuatro imágenes obtenidas en el transcurso del programa de vigilancia Asteroid Terrestrial-Impact Last Alert System (ATLAS) mediante el Telescopio Schmidt de 0.5-m f/2 instalado en Río Hurtado (Chile), como un objeto de apariencia asteroidal de magnitud 18 situado en la constelación de Sagittarius [1].

El objeto no era extremadamente débil, y la cercanía al plano de la Vía Láctea —con la consecuente alta condensación estelar de la zona— probablemente impidió un descubrimiento anterior, hasta ahora que el objeto ha cruzado una franja oscura de polvo galáctico.

Catalogado de manera provisional bajo la designación A11pl3Z por el Minor Planet Center (MPC), el centro de recopilación de observaciones de planetas menores y cometas con sede en Harvard, el 2 de julio el astrónomo amateur Sam Deen (Simi Valley, California, EE.UU.) fue el primero en informar sobre posible actividad cometaria, en forma de una ancha y corta cola de 1 segundo de arco.
Entre todos los reportes aportados por la comunidad de observadores, Robert Weryk y Richard Wainscoat (Universidad de Ontario Occidental, Canadá), obteniendo imágenes el 2 de julio a través del telescopio CFHT de 3.6 metros emplazado en Mauna Kea, Hawaii, observaron que el objeto tenía una coma muy condensada con un tamaño angular de 1.3 segundos de arco, y una corta cola con longitud entre 3 y 4 segundos de arco, confirmando finalmente su naturaleza cometaria.
Un objeto interestelar
Sam Deen también identificó un buen número de imágenes previas al descubrimiento obtenidas por el sistema ATLAS desde Chile y Sudáfrica —algunas datadas hasta el 5 de junio—, cuyo arco de observación astrométrica fue suficiente para que Shuichi Nakano (Central Bureau for Astronomical Telegrams, CBAT) pudiera confirmar que la órbita del cometa tenía una forma hiperbólica.

Una órbita hiperbólica es una línea curva abierta con una excentricidad mayor a 1, no ligada gravitacionalmente al Sol, lo que significa que se trata de una trayectoria que procede del espacio interestelar, con entrada y salida del Sistema Solar: tras su aproximación, se alejará para siempre hacia otras estrellas de nuestra galaxia.
Hasta hace unos pocos años, la existencia de objetos interestelares procedentes de otras estrellas era solo una teoría, aunque implícita, dado que cometas y asteroides originados en nuestro Sistema Solar, al pasar cerca de planetas —sobre todo de Júpiter—, pueden ser desviados gravitacionalmente y expulsados en órbitas hiperbólicas.
Descubierto en 2017, el asteroide 1I/ʻOumuamua fue el primer objeto interestelar detectado al pasar a través del Sistema Solar a unos 26 km/s con una órbita hiperbólica de excentricidad 1.2. En 2019, el cometa 2I/Borisov fue el segundo objeto interestelar descubierto, que pasó a unos 32 km/s con una excentricidad de 3.4.

Imagen: NASA, ESA, HST, D. Jewitt. Procesado: Pepe Chambó*
Además de la prueba directa de su existencia, el interés por este tipo de objetos radica en que su análisis nos aporta información valiosa sobre cuerpos que se formaron en otras estrellas, y permite comparar sus características con las de los asteroides y cometas que pertenecen a nuestro Sistema Solar, lo cual nos ayuda a valorar la naturaleza de nuestra propia condición en relación con otros sistemas estelares de la galaxia.
Características orbitales
Volviendo al reciente descubrimiento, ha sido denominado oficialmente como 3I/ATLAS, acrónimo de tercer objeto interestelar y su descubridor, el sistema ATLAS. Su órbita es retrógrada —en sentido opuesto al movimiento planetario—, con una inclinación sorprendentemente baja respecto al plano del Sistema Solar de i=175°, y una altísima excentricidad de e=6.3 alcanzando una velocidad de paso de 69 km/s, la mayor entre los objetos interestelares conocidos hasta la fecha.

El perihelio se producirá el 29 de octubre de 2025, cuando alcanzará su distancia mínima al Sol de 1.38 unidades astronómicas (UA), entre las órbitas de Marte y la Tierra. Su máxima aproximación a la Tierra será el 19 de diciembre de 2025, cuando pase a 1.83 UA de nuestro planeta —bastante lejos—. El cometa tendrá además un paso relativamente cercano a Marte el 3 de octubre de 2025 a 0.20 UA, y a Júpiter el 16 de marzo de 2026 a 0.34 UA.
Previsión de brillo
En cuanto a parámetros fotométricos, dadas las observaciones de principios de julio, el brillo absoluto del cometa se estima en H=8.5, lo que empleando el método de M.L.Paradowski [2], indicaría un núcleo con un diámetro aproximado de 1.4 kilómetros, sin peligro de desintegración según el Límite de Supervivencia de Bortle [3].
Respecto a la evolución fotométrica, todavía son muy pocos los días con mediciones de brillo total de la coma a principios de julio, por lo que solo se puede asumir, de momento, el índice de actividad cometaria estándar de n=4, suponiendo que este cometa interestelar se comporta de manera similar a los cometas del Sistema Solar.

Imagen: Gianluca Massi, Virtual Telescope Project*
El 5 de julio de 2025 el cometa 3I/ATLAS presentaba un brillo total —midiendo la coma entera— de magnitud 17, y teniendo en cuenta ambos parámetros, se pude construir una curva de luz y pronosticar que el máximo brillo del cometa podría situarse entre la magnitud visual 12 y 11.5 durante el perihelio, entre finales de octubre y principios de noviembre de 2025.
Condiciones de visibilidad
Atendiendo a la geometría orbital de la aproximación, el cometa 3I/ATLAS se podrá observar durante la segunda mitad de este año de 2025 desde todo el mundo, en las siguientes condiciones de visibilidad:
• Desde el hemisferio norte será observable hasta mediados de septiembre, mientras asciende en brillo hasta alcanzar magnitud 14, al inicio de la noche y bajando gradualmente su altura sobre el horizonte oeste. Desde el hemisferio sur será visible unos días más, hasta finales de septiembre, cuando llegue a magnitud 13.
• Durante octubre será inobservable desde todo el mundo por estar en conjunción con el Sol. A finales de ese mes, el cometa alcanzará el perihelio y su máximo brillo de magnitud 11.5, aunque todavía no será observable.
• A partir de la segunda semana de noviembre comenzará a ser visible de nuevo desde el hemisferio norte antes del amanecer, sobre el horizonte este, con un brillo de magnitud 12. Desde el hemisferio sur habrá que esperar a la última semana de noviembre, aunque todavía tendrá un brillo de similar intensidad.
• En diciembre el cometa 3I/ATLAS ganará altura rápidamente en el cielo antes del crepúsculo matutino: hacia el sureste desde el hemisferio norte y hacia el este desde el hemisferio sur. Su brillo se irá debilitando a lo largo del mes, desde magnitud 12.5 hasta la 14.

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En resumen, si se cumple el pronóstico de brillo, no solo tendremos un cometa interestelar relativamente fácil de fotografiar mediante teleobjetivos de focal media/larga y pequeños telescopios, sino también observable visualmente con telescopios de media/gran abertura. Nada menos que ver con nuestros propios ojos un objeto que viene desde la profundidad del espacio interestelar, procedente de otra estrella de nuestra galaxia.
Para saber más sobre las características de este interesante objeto y las primeras imágenes mediante el Hubble y otros observatorios, haz clic aquí: 3I/ATLAS, un visitante interestelar antiguo y prometedor.
[1] Daniel W. E. Green, “Comet C/2025 N1 (ATLAS) = 3I/ATLAS”, Central Bureau for Astronomical Telegrams, Jul. 2,2025.
[2] Mieczyslaw L. Paradowski, “A new method of determining brightness and size of cometary nuclei”, Montly Notices of the Royal Astronomical Society, Jan. 3, 2020.
[3] John E. Bortle, “Post-perihelion survival of comets with small q”, International Comet Quaterly, July, 1991.


1 comentarios
Exelente explicacion visual