
Los cometas rasantes, conocidos por su espectacular brillo y su proximidad al Sol durante el perihelio, han sido objeto de fascinación y estudio a lo largo de la historia. Muchos de ellos pertenecen al Grupo Kreutz, una familia de fragmentos originada a partir del Gran Cometa de Aristóteles, que ha continuado fragmentándose y retornando durante siglos. Es posible que en los próximos años presenciemos el regreso de dos grandes fragmentos [1].
Cometas Rasantes: Historia y Apariciones Futuras
Hasta mediados del siglo XIX, se creía comúnmente que la aparición de cometas brillantes en intervalos relativamente cortos, como los observados en 1668 y 1702, correspondía al retorno periódico de un mismo objeto. Esta percepción fue influenciada por el precedente del Cometa Halley, cuya periodicidad fue establecida por Edmond Halley en 1705.
Sin embargo, esta interpretación aplicada a los cometas rasantes fue cuestionada por Heinrich Kreutz (1854-1907), astrónomo alemán que analizó varias apariciones de grandes cometas rasantes al Sol, como los de 1843, 1880 y 1882. Descubrió que estos cometas compartían órbitas similares, sugiriendo que provenían de un mismo cuerpo progenitor. Su trabajo llevó a la identificación del Grupo Kreutz, una gran familia de cometas fragmentados que pasan extremadamente cerca del Sol.
Parece bastante probado que el super-cometa rasante, progenitor del Grupo Kreutz fue el Gran Cometa de Aristóteles, que pasó en el año 372 antes de nuestra era y fue extraordinariamente brillante, mencionado por varios filósofos griegos de la época, entre ellos Aristóteles, que lo atestiguó en su obra Meteorología [2]:
“El gran cometa, que apareció aproximadamente en la época del terremoto de Aquea y el maremoto, se elevó por el oeste… apareció durante el invierno, en un clima despejado y helado, en el arcontado de Asteio. La primera noche no fue visible, ya que se puso antes que el Sol, pero en la segunda pudo verse, estando a la menor distancia tras el Sol que permitía su observación, y poniéndose inmediatamente después. Su luz se extendía a lo largo de un tercio del cielo en una gran banda, lo que la gente llamó como un «camino». Se elevó hasta alcanzar el cinturón de Orión y allí desapareció.”

Fragmentación y dinámica orbital
La fragmentación de los cometas rasantes es gobernada por la fuerza de marea solar. Cuando un cometa se aproxima al Sol, las intensas fuerzas gravitacionales pueden superar la cohesión del núcleo, provocando su ruptura. Las separaciones resultantes y los períodos orbitales de los fragmentos están determinados por estas fuerzas de marea, mientras que la distribución a lo largo de la línea nodal de la órbita de los fragmentos es consecuencia del propio proceso de fragmentación en cascada a lo largo de toda la órbita.
Esta dinámica se describe al desarrollar un modelo actualizado, que asume que los núcleos cometarios están constituidos por una estructura de contacto binario, tal como se ha observado en la mayoría de los cometas visitados por sondas espaciales recientemente.
El progenitor del Grupo Kreutz, el Cometa de Aristóteles, también estaría constituido por dos lóbulos, con un eje de rotación centrado en el cuello que une ambos. Tras la primera fragmentación, cada uno de estos lóbulos dio origen a los dos grupos principales de fragmentos: la Población I y la Población II, que a su vez se fue dividiendo en diferentes subgrupos, entre los cuales se han ido identificando otros grandes cometas que han sido observados a lo largo de nuestra era.

Observaciones modernas y descubrimientos
La percepción y el estudio de los cometas rasantes han experimentado una transformación significativa gracias a las imágenes coronográficas obtenidas desde el espacio, principalmente a través de la sonda de observación solar SOHO.
Estas observaciones han llevado al descubrimiento de hasta diez poblaciones de cometas enanos dentro del grupo de Kreutz. Estos cometas, aunque menos espectaculares que sus contrapartes más grandes, han venido proporcionando información valiosa sobre los procesos de fragmentación y evolución del sistema de cometas rasantes.
Predicciones futuras
Basándose en patrones históricos de fragmentación y en la dinámica orbital de los cometas del grupo de Kreutz, el astrónomo Zdenek Sekanina ha realizado predicciones sobre la aparición de dos futuros cometas brillantes:
- Un miembro importante de la Población II, que nos podría visitar alrededor del año 2027 (en todo caso, antes de 2040), posiblemente comparable en términos de brillo intrínseco al Cometa Ikeya-Seki (C/1965 S1) que en octubre de 1965 llegó a ser observable a simple vista en pleno día cerca del Sol [3].
- Un importante cometa rasante miembro de la Población I, que aparecería aproximadamente en 2050, y que podría ser comparable en brillo intrínseco al C/1668 E1 que, según los testimonios de la época, fue observable a simple vista incluso reflejado en el mar y con una cola que alcanzó una longitud equivalente a la cuarta parte del cielo [4].
Estas predicciones, aunque sujetas a incertidumbres inherentes a la dinámica cometaria, ofrecen oportunidades para prepararse y estudiar en detalle estos fenómenos celestes.

Conclusión
El estudio de los cometas rasantes al Sol ha evolucionado desde interpretaciones erróneas sobre su periodicidad hasta una comprensión más profunda de su naturaleza fragmentaria y dinámica compleja. Las observaciones modernas han revelado la existencia de múltiples poblaciones de cometas, resultado de fragmentaciones en cascada a partir de grandes cometas progenitores.
Las predicciones sobre futuras apariciones de cometas brillantes del Grupo de Kreutz no solo generan expectativa en la comunidad científica y el público en general, sino que también ofrecen oportunidades para avanzar en nuestra comprensión de los procesos dinámicos y físicos que rigen el comportamiento de los cometas en el sistema solar.
[1] Zdenek Sekanina, “Bright Sungrazing Comets in a Great Historical Controversy and Prospects for…”, Cornell University Arxiv, Mar. 20, 2025.
[2] Aristóteles, “Meteorology”, The University of Adelaide Library, Jan. 8, 2000.
[3] Alan Hale, “Comet of the Week: Ikeya-Seky 1965f”, Rocket Stem, Oct. 24, 2020.
[4] Gary W. Kronk, “Memorable comets of the past: C/1668 E1”, Cometography website, Jul. 29, 2001.
