Halley 2061: una nueva misión espacial

by Pepe Chambó
Núcleo del cometa Halley, fotografiado por la sonda Giotto.
El núcleo del cometa Halley, fotografiado por la sonda Giotto (Imagen: ESA).

Halley 2061: una nueva misión espacial

En 1986, el cometa Halley fue estudiado por lo que se denominó como la Gran Armada de sondas espaciales, liderada por la innovadora sonda europea Giotto y con la participación en diferente medida de las soviéticas Vega 1 y Vega 2, las japonesas Suisei y Sakigake, y la sonda ICE de la NASA. Aunque estas misiones lograron obtener datos valiosos, las limitaciones tecnológicas y las altas velocidades de sobrevuelo impidieron un estudio detallado y prolongado del cometa.

Ahora, los científicos buscan superar esos obstáculos con una nueva misión tipo rendezvous, es decir, una nave con tecnología moderna que no solo se acerque al cometa, sino que lo acompañe en su trayectoria. De este modo, se podría observar en detalle su evolución a lo largo de varios años, similar a lo que logró la sonda Rosetta de la ESA con el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Sin embargo, diseñar una trayectoria viable es todo un reto.

Sonda Rosetta, módulo Philae y cometa 67P
De derecha a izquierda: la sonda Rosetta, el módulo de aterrizaje Philae y el cometa 67P (Imagen: ESA)

La misión HCREM: un encuentro prolongado con Halley

Para llevar a cabo esta tarea, un grupo de investigadores [1] ha diseñado la misión Halley Comet REndezvous Mission (HCREM). Esta nave utilizaría una combinación de asistencia gravitatoria y propulsión eléctrica para ajustar su trayectoria y alcanzar al cometa con una velocidad relativa cercana a cero. Este enfoque evitaría los problemas que enfrentaron las misiones de sobrevuelo anteriores y permitirá un estudio detallado y sostenido del cometa antes, durante y después de su perihelio.

Claves de la travesía hacia el Halley

Para llegar a su destino, la nave deberá ser lanzada antes de 2040 y utilizar la gravedad de Júpiter o Saturno para modificar su órbita y reducir el consumo de combustible, permitiendo así transportar una mayor cantidad de instrumentos científicos [2]. Existen dos opciones principales de trayectoria:

  • Asistencia gravitatoria de Júpiter: Requiere un lanzamiento en 2037 y permite alcanzar el cometa en 2059.
  • Asistencia gravitatoria de Saturno: Requiere un lanzamiento más temprano, en 2030, pero permitiría alcanzar el cometa en 2056.

El objetivo es alcanzar al cometa cuando aún esté lejos del Sol, en una región donde su actividad es más moderada. Esto facilitará la observación de su superficie antes de que comience la sublimación del hielo y la expulsión masiva de gas y polvo.

Ulysses cruzando la cola del cometa Hyakutake
Representación artística de la sonda Ulises cruzando la cola del cometa Hyakutake en 1996 (Imagen: ESA, David A. Hardy)

Características poco conocidas del núcleo del cometa

A pesar de las observaciones previas, muchas características del núcleo del cometa Halley siguen siendo desconocidas, como su forma completa y la geomorfología de su superficie, la localización y tamaño de sus regiones activas, el modelo de rotación complejo del cometa, la masa que pierde en cada perihelio, así como su estructura interna y la composición exacta de sus gases y materiales sólidos.

Para responder a estas preguntas, la carga científica de la misión debería incluir una gran variedad de instrumentos avanzados, proponiéndose implementar un innovador sistema de imágenes, denominado VWAC, que se caracteriza por un campo de visión muy amplio y la ausencia de partes móviles que aumenta su resistencia y confiabilidad durante la misión.

En el estudio no se han abordado otras configuraciones altamente complejas, pero se debería contemplar la posibilidad de incluir un módulo de aterrizaje, o incluso varios, que permitan el análisis in situ del núcleo. Una misión de retorno de muestras también sería un objetivo muy valioso, ya que podría proporcionar material para estudios detallados en la Tierra.

¿Por qué es importante esta misión?

El cometa Halley es un archivo viviente del origen del Sistema Solar. Se cree que contiene sus ingredientes prístinos, sin alteraciones significativas desde su formación. Estudiarlo de cerca permitirá a los científicos comprender mejor la composición de los cometas y su papel en la evolución del Sistema Solar.

También se espera que esta misión ayude a resolver preguntas fundamentales, como el origen del agua en la Tierra y la presencia de moléculas orgánicas que pudieron haber contribuido al desarrollo de la vida.

Lanzador SLS Block 2 en configuración Cargo
Lanzador SLS Block-2 Cargo (Imagen: NASA)

Un reto para la próxima década

En el estudio se han identificado cuatro trayectorias viables que cumplen con los requisitos de la misión, dos con asistencia gravitacional de Saturno y otras dos con Júpiter. Aunque la energía de lanzamiento es alta, sigue dentro de los límites manejables utilizando lanzadores pesados modernos, por ejemplo, el SLS Block 2 con una etapa de impulso Centaur. Las maniobras posteriores al sobrevuelo requerirán una cantidad moderada de combustible, dependiendo del tipo de propulsión utilizada.

Para que esta misión sea un éxito, es crucial comenzar su planificación y aprobación dentro de los próximos años. Si el lanzamiento se retrasa más allá de 2040, la nave no podría alcanzar el cometa antes de que comience la sublimación del agua, perdiendo así la oportunidad de estudiar su estado inicial.

El regreso del cometa Halley en 2061 será un evento que captará la atención de astrónomos y público en general. Una misión como HCREM podría proporcionar información valiosísima sobre la naturaleza de los cometas y su influencia en la historia de nuestro Sistema Solar. La cuenta regresiva para esta gran aventura ya ha comenzado.


[1] Cesari Barbieri et al., “Preparing for the 2061 return of Halley’s comet. A rendezvous mission with…”, Cornell University Arxiv, Feb. 18, 2025.
[2] Roberto Flores et al., “Design of a low-thrust gravity-assisted rendezvous trajectory to Halley’s comet”, Cornell University Arxiv, Mar. 7, 2025.

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2 comentarios

Íñigo Loiti jueves, 20 marzo 2025 - 11:02

Sería fantástico volver a verlo transitando entre las estrellas como en 1986.
Se comenta que su próximo paso será espectacular.
Haber si llegamos.

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Pepe Chambó jueves, 20 marzo 2025 - 11:40

Hola Íñigo.
Empecé a aficionarme fuerte a la astronomía con su paso anterior. En noviembre de 1985, con unos prismáticos desde la terraza del piso de mis padres, fue mi primer cometa, acababa de cumplir 17 años.
Efectivamente la próxima aparición será mucho más favorable, incluso algo mejor que la de 1910. Mi objetivo es llegar a observarlo visualmente de nuevo, sería maravilloso.
Un abrazo.

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