3I/ATLAS, un visitante interestelar antiguo y prometedor

by Pepe Chambó

Un cometa interestelar tres veces más antiguo que el Sistema Solar

Bautizado como 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar jamás observado fue descubierto el 1 de julio por el telescopio de rastreo ATLAS en Chile cuando se encontraba a unos 670 millones de kilómetros del Sol —aproximadamente a la distancia de Júpiter desde la Tierra—. Desde entonces, astrónomos de todo el mundo han comenzado a seguir su trayectoria con interés creciente, no solo por su rareza, sino por lo que podría revelar sobre los orígenes estelares y los hielos primitivos que circulan entre las estrellas.

Según un estudio reciente presentado por investigadores de la Universidad de Oxford [1][2], 3I/ATLAS podría ser el cometa más antiguo jamás observado, con una edad estimada de más de 7.600 millones de años, es decir, posiblemente tres mil millones de años más antiguo que el propio sistema solar. Esta estimación se basa en su velocidad de entrada interestelar: unos 58,4 km/s respecto al Sol, valor que coincide con los movimientos típicos del disco grueso de la Vía Láctea.

El disco grueso es una población de estrellas viejas que orbitan la galaxia con trayectorias más inclinadas respecto al plano galáctico, y con una química marcadamente diferente al disco fino, donde se encuentra el Sol. Si 3I/ATLAS se originó allí, como sugieren sus parámetros dinámicos, sería el primer objeto interestelar detectado proveniente de esa región galáctica.

Ilustración mostrando el recorrido por nuestra galaxia del 3I/ATLAS en rojo, y el del Sol en amarillo.
Créditos: M. Hopkins/Ōtautahi-Oxford team, ESA/Gaia/DPAC, Stefan Payne-Wardenaar.

Composición rica en hielo y posible cola visible desde la Tierra

Los modelos propuestos por el astrónomo Matthew Hopkins —quien acaba de culminar su doctorado precisamente estudiando la población de objetos interestelares— sugieren que este objeto sería extremadamente rico en agua. Su composición se habría fijado al formarse alrededor de una estrella antigua, probablemente con abundante hielo de agua en su núcleo. Esto anticipa que, al acercarse más al Sol a finales de este año, podría desarrollar una cola activa de vapor y polvo, visible incluso con telescopios de aficionados.

Hasta ahora, solo se habían registrado dos objetos interestelares: 1I/‘Oumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019. Ambos fueron sorpresivos, y aunque 2I mostró una actividad cometaria clara, 1I permaneció con aspecto de asteroide. 3I/ATLAS, en cambio, parece prometer una oportunidad única de observar de cerca un cometa interestelar clásico, pero con una historia de miles de millones de años más que cualquiera de los anteriores.

Primeras imágenes detalladas del cometa interestelar 3I/ATLAS

Un equipo de astrónomos liderado por Karen Meech, Institute for Astronomy/Universidad de Hawái, obtuvo con el telescopio Gemini North en Hawái una imagen en color del cometa interestelar 3I/ATLAS el 15 de julio de 2025 [3]. Gracias a la alta sensibilidad del espectrógrafo GMOS-N, que combinó tomas en filtros g, r, i, z y Y, se logró una imagen en color de alta resolución donde se aprecia su coma compacta, una nube de gas y polvo que rodea su núcleo helado:

El cometa 3I/ATLAS en una imagen obtenida con el telescopio Gemini North, utilizando el espectrógrafo GMOS-N de alta sensibilidad. Créditos: International Gemini Observatory/NOIRLab/NSF/AURA/K. Meech (IfA/U. Hawaii). Jen Miller & Mahdi Zamani (NSF NOIRLab)

El 21 de julio se publicaron las primeras imágenes del cometa interestelar 3I/ATLAS tomadas por el Telescopio Espacial Hubble [4], en las que la coma se ve amplia y bien definida, con detalles que parecen revelar chorros y cola en dirección oeste (hacia la derecha):

Apilado promedio de cuatro tomas obtenidas por Telescopio Espacial Hubble el 21 de abril de 2025.
Créditos: NASA/ESA, Astrafoxen

Un visitante interestelar sin precedentes

Los análisis indican que 3I no está relacionado con 1I ni 2I: las probabilidades de que compartan un mismo sistema de origen son menores al 1,4 %. Esto refuerza la idea de que el espacio interestelar alberga una vasta y diversa población de cuerpos expulsados de sus sistemas natales, flotando silenciosamente por millones o miles de millones de años hasta cruzarse con nuestro sistema solar.

Otra peculiaridad es su tamaño. Mientras que 1I y 2I eran objetos de menos de 1 km, 3I podría tener varios kilómetros de diámetro, lo que sugiere que los objetos interestelares más grandes, aunque más raros de detectar, sí existen y eventualmente pueden aparecer.

El hallazgo se produce justo cuando se prepara el comienzo de las operaciones científicas del telescopio Vera C. Rubin en Chile. Su amplio campo de visión y capacidad para escanear grandes zonas del cielo nocturno permitirán —según estimaciones— detectar entre 5 y 50 nuevos objetos interestelares en los próximos años. 3I/ATLAS podría marcar solo el principio de una nueva era en la exploración de estos mensajeros cósmicos.

Resumiendo, con su origen en una región poco explorada de la galaxia, su edad milenaria y su composición potencialmente activa, 3I/ATLAS no solo amplía nuestro inventario interestelar, sino que también nos acerca un fragmento de un sistema estelar extinto, nacido mucho antes que el nuestro.

Para obtener más información sobre el descubrimiento de este excepcional objeto y saber cuál será su visibilidad desde todo el mundo, haz clic aquí: el nuevo cometa interestelar 3I/ATLAS se aproxima.


[1] Matthew J. Hopkins et al., “From a Different Star: 3I/ATLAS in the context of the Ōtautahi-Oxford interstellar object population model, Arxiv Cornell University, Jul. 7, 2025.
[2] Sam Tonkin, “Newly discovered interstellar object may be oldest comet ever seen, Royal Astronomical Society, Jul. 11, 2025.
[3] Josie Fenske, “Gemini North Observes Comet 3I/ATLAS”, NOIRLab, Jul. 15, 2025.

[4] Astrafoxen, “Hubble Space Telescope images of interstellar comet 3I/ATLAS are out!”, Bluesky, Jul. 21, 2025.

 

Entradas relacionadas

Dejar un comentario

3 comentarios

henry viernes, 1 agosto 2025 - 14:55

si el universo se creo despues de una explosión, los fracmentos de dicho evento deambula por el espacio coliccionando con objetos que cambian su dirección errante, podemos estar viendo fragmentos del objeto explocionado en los inicios del universo

Responder
Jaume lunes, 28 julio 2025 - 19:45

Impresionante el universo como siempre,gracias por tan buena información,que emocionante será poder ver un objeto así (los anteriores no los vi en mi telescopio).

Responder
Pepe Chambó lunes, 28 julio 2025 - 20:10

El 1I Oumuamua apenas alcanzó la magnitud 20 en su máximo brillo y sólo se podía registrar con grandes telescopios acumulando mucha exposición, el 2I Borisov llegó a la magnitud 14.5 pudiendo fotografiarse con cierto detalle.

El 3I ATLAS, si se cumple el pronóstico, podrá verse visualmente a través de un telescopio de 10 cm de diámetro o quizá más pequeño y obtener imágenes con bastante detalle mediante equipos de aficionado.

Lo esperamos con emoción cuando se ponga al alcance en unas semanas, por supuesto le dedicaré especial atención en la web a partir de septiembre, incluyendo la información para poder observarlo.

Responder